viernes, 31 de diciembre de 2010

zuriza 20 de diciembre

De nuevo el viento del sur aparece. Aunque el sol tímidamente se asoma detrás de las montañas, alargando nuestras sombras,  las nubes se empeñan en esconderlo una y otra vez. El Quimboa alla a lo lejos nos espera. Buscamos la nieve, ya que los calores de los días atrás ha hecho su devastador efecto dejando al descubierto ramas, piedras y la tierra endurecida por el frío. Avanzamos buscando una ruta de nieve para no descalzarnos. Al fin y despues de 3 horas y media pisamos la cumbre. Descendemos rápido por un corredor sorteando las piedras y llegamos con los ultimos rayos a la carretera. La tarde, ahora libre de nubarrones es magnífica y llena de color.





jueves, 30 de diciembre de 2010

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Astobizkar 29/11/2010

La nieve polvo nos hace soñar


Subiendo por la pista hacia el Astobizkar
Primeros giros bajando hacia el bosquecillo de la cara oeste

martes, 28 de diciembre de 2010

Aralar 04/12/2010

Primera nevada en Euskadi. Nos ponemos las tablas y subimos collados, bajamos canales, volvemos a subir y vuelta a bajar. El viento sur, muy molesto nos impide avancer con alegría, y nos balancea sin piedad, El paisaje parece Pirenaico y la nieve polvo en algunos sitios nos deja acariciar su profundidad. Al atardecer descendemos sin prisas pero la ventisca ha desplazado la nieve descarnando muchas zonas.







martes, 30 de noviembre de 2010

Aralar noviembre 2010

Primera nevada en Euskadi. Nos ponemos las tablas y subimos collados, bajamos canales, volvemos a subir y vuelta a bajar. El viento sur, muy molesto nos impide avancer con alegría, y nos balancea sin piedad, El paisaje parece Pirenaico y la nieve polvo en algunos sitios nos deja acariciar su profundidad. Al atardecer descendemos sin prisas pero la ventisca ha desplazado la nieve descarnando muchas zonas.

miércoles, 31 de marzo de 2010

queyras 2010 marzo

video
Hace frío. Este invierno ha nevado mucho y las avalanchas descienden debido a las placas en las caras oeste. Nos adentramos en Ceillac con el alma encogida y tiramos para arriba cuando el sol nos calienta un poco. En el collado todo nos induce a pensar que no hay peligro. Bajamos disfrutando en cada giro, acariciando la nieve. El paisaje con el monte Viso y el Pain de Sucre detrás de la huella nos dejan un dulce sabor de boca. La travesía no ha hecho mas que empezar....